1. El tipo de trabajo
Abrir, reparar o cambiar no son lo mismo. Una apertura sin daños suele ser lo más sencillo. Cambiar una cerradura completa o reforzar una puerta lleva más tiempo y material.
Guía de precios sin letra pequeña
No existe un precio único: abrir una puerta cerrada de golpe no cuesta lo mismo que cambiar la cerradura de una puerta acorazada a las tres de la madrugada. Aquí te explicamos qué hace subir o bajar el precio y cómo conseguir un precio cerrado antes de que nadie salga hacia tu casa.
Son los mismos que usamos para calcular tu presupuesto. Si los conoces, sabrás si un precio es razonable.
Abrir, reparar o cambiar no son lo mismo. Una apertura sin daños suele ser lo más sencillo. Cambiar una cerradura completa o reforzar una puerta lleva más tiempo y material.
Una puerta de interior o de piso convencional se trabaja con rapidez. Las puertas blindadas y acorazadas necesitan herramienta específica y más pericia, y eso se nota en el precio.
No es lo mismo una puerta que se ha cerrado solo con el resbalón que una con la llave echada, un cerrojo pasado, una llave rota dentro o una cerradura forzada tras un intento de robo.
Si hay que poner piezas, influye mucho la gama: un bombín estándar, un cilindro de alta seguridad antibumping, un escudo protector o una cerradura inteligente tienen costes muy distintos.
Un aviso urgente de madrugada, en fin de semana o en festivo puede tener un coste diferente al de un trabajo programado en horario laboral. Siempre lo sabrás antes de que salgamos.
Una finca sin ascensor, un portal cerrado o una nave en un polígono pueden alargar el trabajo. Por eso te preguntamos la dirección y cómo es el acceso al pedir el precio.
Por teléfono o por WhatsApp al +34 676 426 317, a cualquier hora.
Qué ha pasado, qué tipo de puerta es y, si puedes, envíanos una foto de la cerradura.
Con esos datos te decimos qué vamos a hacer y cuánto cuesta en total.
Solo salimos si estás de acuerdo. Al terminar, recibes tu factura.
La forma más fácil de pagar de más es cambiar una cerradura que se podía haber abierto o reparado.

La mayoría de quejas sobre cerrajeros vienen de precios que se disparan al terminar. Desconfía si ves alguna de estas señales.
Muchas pólizas de hogar incluyen asistencia de cerrajería urgente, aunque las condiciones cambian mucho entre compañías.
Busca apartados como «asistencia en el hogar» o «cerrajería urgente». Algunas cubren la apertura y otras también el cambio de cerradura tras un robo.
Ante la duda, llama a tu compañía antes del servicio. Te dirán qué cubre tu póliza y cómo reclamarlo.
Si pagas tú el servicio, nuestra factura detallada te sirve para solicitar el reembolso a tu seguro o a la comunidad.
Cuéntanos qué te pasa y te decimos cuánto cuesta antes de salir. Sin compromiso.